23-08-2017
ACABEMOS CON EL
TERRORISMO DE LOS OTROS
Nuestro
terrorismo, el bombardeo de ciudades de oriente próximo, se alimenta y justifica con otro terrorismo, el ijadita. Pero
según se refleja en los medios de comunicación y por las conversaciones que se escuchan
por las calles, da la impresión de que aquí solo hay un terrorismo, el de los
ijaditas. Nuestro terrorismo, los bombardeos sobre las ciudades, nosotros, que
los vemos todos los días en los telediarios no los contabilizamos en nuestra
conciencia como actos negativos; y yo no encuentro una explicación valida para
esta ceguera, ya que continuamente nos están llegando noticias de nuevos
destrozos en sus ciudades, con la destrucción de casas, de muertes de gente indefensa, y de más
heridos; además de ver en la TV.
el deambular por los caminos de Europa a toda esta riada de gente tratando de
huir con lo puesto, con el terror y el hambre en sus mochilas. A pesar de ser esto
tan evidente y denunciable, nosotros que nos consideramos tan ecuánimes, no nos
vemos como parte culpable de estos destrozos, (inaudito y sin comentarios),
debe de ser porque no fueron nuestras manos las que fabricaron estas bombas.
El
terrorismo ijadita lo ejecutan de forma individual sus seguidores. El nuestro lo
hacemos colectivamente, uniendo a todos los países occidentales contra el mal,
y es un terrorismo de estado, organizado y colectivo. El de ellos lo dirige un imán,
el nuestro lo planean nuestros políticos. El de ellos lo realizan con muy escasos
medios, el nuestro lo ejecutamos con toda nuestra maquinaria de guerra. El de
ellos lo hacen individuos marginados, el nuestro se lo encomendamos a nuestros
pilotos de elite, a los que después de causar este estropicio los condecoramos
con la cruz al merito militar. El terrorismo ijadita existe, el nuestro para
nosotros no existe.
La
mayoría de nosotros no considera terrorismo ir a una nación con todo nuestra
artillería y aparato militar y arrasar totalmente sus ciudades, rompiendo sus
casas y matando y mutilando a familias enteras. Lo justificamos porque nuestro deseo
prioritario es eliminar a ciertos ciudadanos malos y despiadados, y sí por un
casual, en la refriega muere alguna persona normal (que es la mayoría de la
población árabe), lo consideramos un daño colateral inevitable, que tiene que
ser asumido por “ellos” naturalmente.
Los
humanos somos muy parciales, y solo hay que fijarse como en un mismo partido de
fútbol se describen las mismas faltas por las dos hinchadas. Parece que no
estuvieron en el mismo juego. Unos ven blanco, donde los otros ven negro, y muchas
veces los conceptos son tan enervantes y dispares que llegan a las manos. Esto
es lo que nos pasa con el terrorismo, y hay que preguntarse si hemos aplicado
nuestro terrorismo para combatir al de ellos, o ellos sacaron a la calle el
suyo para luchar contra el nuestro. Las respuestas dependen de a quien le hagas
la pregunta. El terrorismo genera más odio, y el odio deviene en más terrorismo.
Así estamos reaccionando sin descanso desde hace tiempo, y si no rompemos este
círculo vicioso no habrá salida.
Como los
humanos somos tan parciales en nuestras apreciaciones, no creo que sobre el
terrorismo, de momento, vallamos a encontrar una formula distinta a la ya aplicada,
y como los milagros ya no existen, y los políticos no van a cambiar su forma de
actuar, porque solo reflejan nuestro propio ser y sentir, es muy probable que sigamos
con esta ceguera aun mucho tiempo, y si es así como parece, entonces el
conflicto de momento no va a tener remedio.
Antonio Lago Díaz Donas Gondomar Pontevedra DNI 35.811.360 S Tl. 986.350310
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