21-12-2016
En el universo conviven la
materia y la vida, y me pregunto ¿la vida o la materia pueden existir la una sin la
otra? Parece que la vida para existir necesita sin excepciones el soporte de la
materia, pero y al revés. Puede haber en el mundo solo materia sin vida, algo silencioso
y sin que nadie lo perciba ni nadie lo note. Cosas moviéndose en el espacio chocándose
sin ton ni son y sin dejar escrita su historia, porque solo la vida puede dar
fe de la existencia de las cosas y de su posterior acaecer.
Para nosotros es
normal comprender la existencia de la materia, porque lidiamos con ella en
todos los momentos de nuestra vida, pero la vida es algo que lo situamos en el
más allá; en un lugar de sombras; algo misterioso y enigmático del cual apenas logramos
comprender un poco, pero sí de su absoluta necesidad para nosotros y para la
existencia del universo. La vida nos llena,
envuelve y rodea afectándonos de forma total. Desde nuestra visión de la
realidad, sin ella obviamente nosotros no existimos, pero tampoco ninguna otra
cosa en el mundo.
Ahora hablemos
de lo único que verdaderamente nos interesa, nuestra vida: única, individual e
intransferible. Llega ahora la pregunta más difícil ¿Qué es realmente la vida?
Sentimos que está solidamente unida a lo material, pero, ¿podría existir solo en
espíritu, sin el soporte de la materia, ser exclusivamente y solamente una
realidad virtual?, como las visiones de un loco. La vida es deseo, es querer hacer
cosas materiales, es llegar a un sitio y marchar, son esfuerzos diarios de
metas a conseguir, son ilusiones, y estas no pueden durar eternamente. A veces
nos ilusionamos con no morir, pero cuando estemos en un tiempo infinito que haremos
en el día a día, no podemos llevar en nuestra mochila algo pendiente de hacer y
sin posible final. En un tiempo eterno no existe el final, por tanto no puede
haber cosas no logradas, y no se puede estar deseando algo ya conseguido. La vida
a la vera del Dios Padre es una vida sin deseos, sin necesitar mover un dedo,
estando en un descanso infinito continuo y total, y eso no es vivir. La vida
necesita anhelos, deseos, nuevas cosas para hacer, por lo que no puede eternizarse
como pretendemos. El descanso eterno es una mierda, pero la muerte también. Si
vivir eternamente no es posible, y morirse es un paso traumático no deseado,
solo nos queda como salida inocua y equivalente final, el no nacer. Tenemos que
asumir que nos encontramos en la misma situación, antes de nacer y después de
morir.
Sabemos pues, que
a esta vida que llevamos le acecha un interrogante que consideramos muy triste
y siniestro: la inexorable y pérfida muerte y vejez. Pasemos a observarla
aunque con un poco de desprecio. Constatamos que la vida y la muerte no pueden
existir por separado siendo dos caras de la misma moneda, pero en el fondo algo
desconocido y superior; pero superior a que. Me estoy perdiendo en divagaciones.
La muerte es un dormir sin soñar, y cuando estamos muertos, ¿no es como si
estuviéramos dormidos sin los sueños? (pero sin un despertar), acaso mientras
estamos dormidos no es como si estuviéramos muertos. A la muerte la tememos y nos
causa terror, por que quizás pensamos que si no ocurre según nuestros deseos, con
la muerte nos puede llegar la nada.
Y ahora viene la
próxima interrogación, existe o puede existir la nada, cuando sabemos y hemos comprobado que ahora existen unas cosas:
la materia, la energía y la vida. Puede esto acaso pasar a no ser nada. No creo
que lo que ahora existe, pueda desaparecer sin dejar rastro, pasar a no ser nada,
y tampoco creo que de la nada pueda salir algo concreto y material, pero ante
la duda, y por si así fuera palidecemos y temblamos como juncos. La nada no es
un espacio que no tiene nada, es el no espacio y no tiempo. Pero tengamos esperanza
en el futuro. Una cosa tan bien hecha y compleja como somos nosotros, no es
creíble que proceda de la no existencia, de la nada. La nada no puede habernos confeccionados
tan bien hechitos y completitos aunque consideremos que nuestra ignorancia sobre
estos temas es infinita
Y hablando de
infinito, creo que no puede existir un tiempo infinito, porque lo infinito no
tiene historia, no puede contarse, y las cosas si no se cuentan, no pueden conocerse,
no existen, están en la nada.
Resumiendo, si
no sabemos nada de la nada, del tiempo, de la vida, de la muerte, de la
materia, y de la energía; entonces que somos, y quien y para que nos trajeron aquí.
Otra nueva pregunta sin respuesta.
Antonio Lago Díaz
Donas Gondomar Pontevedra DNI
35.811.360 S Tl. 986.350310
Escrito en la habitación 525 de Povisa Hospital
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