SUBIR O BAJAR LOS IMPUESTOS,
ESTA ES LA CUESTIÓN
5-12-2016
Esta es la
cuestión, porque tenemos un déficit en las cuentas del estado y necesitamos
cuadrarlas. Solo existen dos soluciones para equilibrar estas cuentas: o
bajamos aún más los gastos ya devaluados, o aumentamos la recaudación con
impuestos. Las últimas medidas en sanidad y educación nos dicen que los
recortes no son el camino, ya que a pesar de las bajadas, no hemos solucionado
el déficit presupuestario. Como con lo hecho no obtuvimos resultados, los
partidos han llegado a la conclusión de que no se debe recortar más, (bueno,
excepto el ahorro que se producirá cuando los políticos estén dispuestos a
hacerse el haraquiri, y bajen su excesivo número), quedando por tanto solo el
aumento de la recaudación como única alternativa de actuación para solucionar
nuestros problemas.
Llegados al punto de que la solución
solo puede venir por un aumento de la recaudación, cada grupo político propone
soluciones diferentes según sean de derechas o de izquierdas. La derecha dice
que bajando los impuestos se aumenta la recaudación al activarse la actividad
económica, creando más empleo, y disminuyendo la presión fiscal. Si esto fuera
cierto, la solución es ideal y todos contentos. La izquierda propone lo
contrario, va directamente a la subida de impuestos, y a una mayor persecución
del fraude fiscal. Son dos medidas opuestas con el mismo fin, recaudar más, y
cada grupo nos la presenta como la solución optima. Resumiendo, para recaudar
más la derecha propone bajar los impuestos y la izquierda subirlos, alguien
debe de estar equivocado.
Bajando los impuestos nos beneficiamos
todos dice la derecha, porque aumenta la actividad económica y el empleo, y por
tanto la recaudación. La izquierda no se lo cree, y su solución es subir los
impuestos y perseguir el fraude fiscal, para beneficiar a los más débiles,
aunque reconoce que bajará algo el nivel de vida de los que más tienen, porque
consideran que en ese grupo hay margen para el ajuste. España tiene una presión
fiscal seis puntos inferiores a la media europea (34,4 y 34,6 en los años 2014
y 2.015). Sea cualquiera el partido que nos gobierne, después de un tanteo de
prueba (y rectificación si procediera) entraremos por el buen camino, pero si
la primera decisión escogida no es la correcta, nos retrasaremos un par de años en la recuperación, pero al
final, sea cual sea el partido gobernante, no le queda otra que llevarnos por
la buena senda, por lo que no nos preocupemos demasiado.
Saliendo
del ámbito nacional y entrando en el problema mundial, la verdadera cuestión, y
la razón del descontento general que palpamos en el mundo, lo notamos cuando
nos llegan noticias de que hay personas que no tiene lo suficiente para comer o
vivir decentemente- Existe una parte de la humanidad que no logra cubrir sus
necesidades básicas. Desde luego hay que solucionar nuestra deuda nacional, pero
no olvidemos también esta desigualdad mundial, y para conseguirlo hay que equilibrar
las rentas de sus habitantes, siendo urgente esta medida. Las diferencias
escandalosas se dan sobre todo entre el primer mundo y el tercero.
Hoy en día
en el mundo sobra mano de obra, y la nueva maquinaria que ponemos en marcha
sigue todos los días eliminando miles de puestos de trabajo, por lo que si en
esta tierra fuéramos menos habitantes, viviríamos todos mejor, con más recursos
por habitante, y degradando menos a nuestro
planeta. Los que proponen aumentar la natalidad será para tener más jóvenes en
paro, y pregunto: ¿por qué la maquinaria nueva que llega, no paga la seguridad
social de los trabajadores a los que sustituye?
Dicen los defensores de bajarlos
los impuestos, que al bajarlos vendrán más empresas a instalarse en nuestro
país, que es verdad, pero no dicen que al mismo tiempo se cerrarán otras en
otros lugares, y que al bajar los impuestos y recortar los salarios, se crearán
unos países de trabajadores pobres, y de clases altas sobradas.
En España,
en donde las desigualdades también son grandes, para no perder el tiempo en
pruebas y rectificaciones, tenemos que calibrar cuál de las dos soluciones que
nos proponen los políticos nos harán más iguales, si suprimiendo impuestos o
aumentándolos, y esto parece ser el quid de la cuestión para acertar en la
diana a la primera de cambio.
Ya que
España tiene una presión fiscal inferior a Inglaterra, Francia, Italia,
Alemania, y a la media europea, creo que ahora toca subir los impuestos. Por
otra parte nuestros salarios también son inferiores a los de nuestros vecinos,
por lo que habrá que subirlos. Estos dos razonamientos pueden ser o no ser
aceptados, pero lo que es cierto y real, es que aumentando las diferencias sociales
se incrementa el descontento de las gentes y la violencia que vemos todos los
días en los telediarios. Si no rectificamos seguirá el descontento hasta que esto
reviente de mala manera, y aquí ya entramos en la imaginación de cada uno.
Antonio Lago Díaz
Donas Gondomar Pontevedra DNI
35.811.360 S Tl. 986.350310
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