sábado, 3 de octubre de 2015

LAS MULTINACIONALES Y SU PAPEL EN EL MUNDO

LAS MULTINACIONALES Y SU PAPEL EN EL MUNDO
                                                                                                                                                                    6-9-2015
            La gente tiene un mal concepto de las multinacionales, porque mientras a nosotros, los currantes, nos obligan a pagar los impuestos que marcan las leyes, a ellas les toleran triquiñuelas semilegales para aportar menos dinero a las arcas del estado, soslayando así el pago de sus impuestos con la colaboración de los paraísos fiscales. Además, si no se les consienten estos abusos, enseguida amenazan a los gobiernos con llevar a sus a empresas a otros países con menor presión fiscal y una mano de obra más barata. Tratan y consiguen por tanto arrimar menos el hombro que los demás mortales. Por otra parte, para establecerse solicitan terrenos a bajo precio, y negocian bonificaciones especiales para otros impuestos del estado. Esto no tendría tanta importancia, si al fiscalizar a las personas que están sacando provecho de las multinacionales, se les tratara con mayor rigor. Para alcanzar el objetivo de una mayor justicia social, los impuestos directos tendrían que ser más progresivos hasta alcanzar una cierta igualdad de renta entre las personas, que de momento no hemos logrado.
            A mi no me importa que las multinacionales ganen mucho dinero si es para su desarrollo, y si no fuera porque siempre hay detrás unos superpoderes que manejan a su antojo el concierto mundial. Estas desigualdades que vemos entre las naciones y también entre los hombres, las podemos reducir mediante impuestos más progresivos y directos a las personas, y a los beneficios de las empresas. No me convencen los demás impuestos aunque sean indispensables, porque cuando no hay beneficios, no debía de haber cargos. Esto que ya se aplica a las personas, no lo tenemos para las empresas, a las que ayudaría en las dificultades.
            Las multinacionales son necesarias porque abaratan los costes de los productos que consumimos, debido a la forma masiva que tienen de operar, con un manejo muy mecanizado de las mercancías, que aplican en la extracción, producción, fabricación, y comercialización de sus fabricados. Con esta forma de trabajar no pueden competir las pequeñas y medianas empresas, ya que no disponen de los grandes capitales, ni de los grandes medios en maquinaría e influencia en los gobiernos, y si los tuvieran, entonces ya serían multinacionales. La permisividad de los estados dejándoles tener una disminuida fiscalidad, es una acción injusta con todos nosotros que hay que corregir, aunque reconozcamos a nuestro favor, que si no existieran, nuestras compras diarias nos saldrían un poco más caras, pero tendríamos otros beneficios.
            Mi postura es que paguen los impuestos como cualquier otra empresa pequeña o grande, pero en el deseo de conocer y movernos siempre en la realidad, veamos como nos afectará esto a los que compramos sus productos. Cuando esto suceda, por la parte buena, los comercios de barrio pogran competir mejor, y los estados recaudaran más dinero por impuestos, y estas cantidades se podrán emplear en beneficio de todos los ciudadanos, pero por la otra, las multinacionales, este suplemento de impuestos que ahora no pagan  y entonces pagarán, no lo van a detraer de sus beneficios, sino que lo van a repercutir en los productos fabricados, por lo que al final el pueblo pagara más en sus compras. El beneficio para los ciudadanos por tanto será pequeño, y las multinacionales seguirán ganando mucho dinero, pero con unos impuestos más justos para todos.
            Toda empresa o actividad humana tiene como fin último, el beneficio de unas personas físicas concretas, y fijándonos en lo que se llevan para su casa, y en la forma de vivir y de gastar de esta gente, podemos determinar sí es asumible por los demás,  y si están colaborando como deben con la sociedad en la que viven y de la que se sirven para cubrir todas sus necesidades. Tengamos en cuenta que el fin último es conseguir un mundo más justo para todos, y las remuneraciones deben de estar de acuerdo con la valía personal y los esfuerzos que cada uno realiza, pero principalmente hemos de llegar a un mundo donde todos podamos vivir decentemente. Reconozco no obstante que no todo el mundo tiene las mismas capacidades intelectuales o físicas, por lo tanto hay que admitir una cierta desigualdad en las cantidades que se lleven para sí ciertas personas, pero estas desigualdades tienen que tener una medida, por ser también medibles las diferentes capacidades de los hombres.
En último termino, la fiscalidad no es necesario que incida tanto en las empresas, como en las personas físicas, pues si controlamos a estas, las empresas al no ser personas, en principio no deberían tener los defectos ni ambiciones de ellas, y si los tienen es por qué hay detrás alguna persona física que va a beneficiarse de ellas, por lo que hay que determinar de forma pensada y justa, cual debe ser el mayor coeficiente del impuesto del IRPF de las personas físicas, que en los tramos de las rentas más altas está hoy en el 47%, que no nos vale porque con este coeficiente estamos viendo unas desigualdades inasumibles, que hay que corregir. Si hubiera un rigor efectivo en la fiscalidad a las personas, se podría incluso eliminar cualquier otro tipo de impuesto, pues toda actividad empresarial termina siempre en un beneficio personal, y bastaría con un impuesto justo a ese alguien o último beneficiario.
            Otra cosa que los estados no debían consentirle a las multinacionales, es la forma de relacionarse con el público, y me refiero a cómo nos tratan cuando presentamos quejas y reclamaciones. No tienen ninguna consideración con nosotros y solo nos ven como cosas de las que se puede sacar un beneficio. En su altanería no consideran necesario tener a una persona física que atienda nuestras quejas, obligando a la gente a relacionarse con ellas por medio de la soledad de Internet, o a través de los impersonales contestadores automáticos,  Estos temas debían de estar regulados por la administración del estado, pero hasta ahora le siguen consintiendo unos impuestos  rebajados, y un trato displicente con la gente.
            Creo que las grandes desigualdades que tenemos se pueden equilibrar actuando sobre los beneficios, tanto de las empresas, como de las personas físicas, pero si alguien cree tener una formula mejor que la exponga.

Antonio Lago Díaz    Sobreiro nº 9  Donas Gondomar Pontevedra    DNI 35.811.360 S    Tl. 986.350310


PD. Una reflexión para algún multimillonario altivo: Cuando hablas que todo lo hiciste tú, con tu esfuerzo y valía, no es verdad, ya que sin los otros, sin el resto del mundo que colaboró y te ayudó a subir la rampa de la vida, no hubieras llegado a tu meta. Por otra parte, ahora que tienes mucho dinero, sin los demás que te atiendan en tus necesidades básicas, morirías en una esquina rodeado de tus billetes, pero lleno de miserias. Todos necesitamos de los otros. No seas tan altivo.

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