martes, 18 de agosto de 2015

¿DONDE ESTÄ EL PLENO EMPLEO?

¿DONDE ESTÁ EL PLENO EMPLEO?
                                                                                                                                                                27-07-2015
            Respuesta: “En la ilusión de la gente ingenua que se lo cree todo”. Es una fuerte aspiración sin posibilidad real. Es un esperar a un imposible. Todos los políticos lo pregonan a grandes voces. Dicen que cuando lleguen al poder van a crear tantos miles de puestos de trabajo. Se aprovechan  de la fe que necesita el pueblo para seguir tirando del carro, y prometen empleos como el flautista de Hamelin, que recorría las calles tocando la flauta para llevarse detrás a todos sus pobladores. En la era alta de la automatización, pretender crear empleos es una quimera que ningún partido; PP, PSOE, Podemos, o Ciudadanos, puede conseguir, porque no va con los avances continuos de la humanidad. Están saliendo todos los días noticias de  nuevas maquinas que sustituyen a 20 personas. En los supermercados pronto no serán necesarias las chicas que están en las cajas, porque el carrito de la compra al pasar generará un tique con la inclusión de todos los artículos que lleva dentro. Las tiendas de barrio están desapareciendo sustituidas por las grandes áreas. En las autopistas se sustituyen a los cajeros por maquinas. En los bancos dentro de poco en cada sucursal solo habrá una persona, y las transacciones de dinero serán todas automáticas. En las gasolineras y dispensarios de objetos están surgiendo carteles de “Sírvase Vd. mismo”. Las grandes empresas están cerrando sucursales. Internet nos informa y vende sin tener vendedores. Hasta Hacienda está automatizando su relación con los ciudadanos. Ante estas realidades, como pueden prometer unos puestos de trabajo, que en conciencia saben que no habrá forma de sacar adelante. Se auto engañan; o a conciencia tratan de mantener la ilusión en la parroquia para que nunca decaiga el animo.
Cuando le preguntamos como lo van a conseguir, te dicen que apoyando a las políticas de empleo. Una gran respuesta para marear la perdiz. A veces especifican un poco más y  dicen que bajando impuestos, o bonificando la contratación de los nuevos asalariados; pero son solo palabras. Si bajan impuestos, la gente que ahora los está pagando dispondrá de más dinero, pero aquellos que lo reciben del estado no lo tendrán. El dinero puede circular por un camino o por el otro, pero no desaparece, es el mismo, no hay multiplicación de panes y peces, solo diferentes destinos. Si optan por bonificar la contratación de los nuevos puestos de trabajo, las empresas echaran a los empleados más antiguos, que resultaran más gravosos para sustituirlos por los bonificados. No hay formulas mágicas, Los sueldos se han deteriorado debido a la gran cantidad de trabajadores en paro pidiendo trabajo. La producción que demanda el mundo se puede hacer y se hará, con las maquinas más modernas, las cuales necesitan menos mano de obra, y que ahora es más barata. Es un momento dulce para las grandes corporaciones, pero también hay que decir que, gracias a esta mano de obra barata; a la mecanización; y a las grandes tiradas; los productos básicos de consumo nunca fueron tan asequibles.
En el mundo hay tres mil quinientos millones de aspirantes al trabajo, y solo la mitad de puestos de trabajo disponibles. Para cuadrar esta diferencia, solo tenemos dos opciones; o sacamos de la circulación a gente que aún puede trabajar, o aumentamos el número de puestos de trabajo. Para la primera opción podemos retrasar la edad de empezar a trabajar, por ejemplo a los 20 años, o adelantar la jubilación a los 55 o 60 años. La segunda opción de aumentar el número de puestos de trabajo solo lo podemos conseguir si cada puesto lo dividimos en dos de siete, o mejor seis horas cada uno. Crear más puestos de trabajo con las maquinas y leyes que tenemos es imposible, porque la tecnología actual va en la dirección de eliminar puestos de trabajo, y contra estos avances de la ciencia no se puede luchar. Al final la solución vendrá por el reparto de los puestos de trabajo existentes, y este reparto se consigue reduciendo la jornada laboral a seis horas. Con la maquinaría y jornada laboral actual, para que el mundo funcione solo se necesita las tres cuartas partes de los demandantes de empleo y la tendencia va en esta dirección.
            Cuando comenzó la revolución industrial, el hombre empezó a fabricar maquinas, y a medida que estas iban sustituyendo a los hombres, la jornada de trabajo se fue acortando. Primero se trabajaba en jornadas de 12 horas, incluso los sábados y domingos, y esta pauta se fue aplicando a medida que las maquinas se fueron introduciendo en los trabajos. Aparecieron nuevas maquinas que sustituyeron a más hombres. Incluso hoy las maquinas llegan a realizar trabajos mentales. La maquinaria está y sigue en un proceso de modernización, y en las últimas décadas no le ha seguido la correspondiente reducción de la jornada laboral, manteniéndose fija en las 8 horas desde hace décadas.
Los políticos en sus programas electorales prometen machaconamente, que van a crear empleo, pero, ¿de donde lo van a sacar?. Pensarán romper las maquinas más modernas. Solo con el deseo que tienen no lo van a conseguir, pero el pleno empleo es posible, y está, “en las seis horas por jornada”.         
            Con el establecimiento de las seis horas al día, los que hoy viven de un sueldo, tendrán un poco menos de dinero, pero los que no lo tienen lo tendrán. Además nos ahorraremos muchas ayudas sociales tanto del estado al ciudadano, como de los particulares a sus familiares. El mundo estará mejor repartido. Será por lo tanto una sociedad más justa.


Antonio Lago Díaz    Sobreiro nº 9  Donas Gondomar Pontevedra    DNI 35.811.360 S    Tl. 986.350310

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