jueves, 22 de octubre de 2015

EL DISCURRIR POR LA VIDA


                                                                                                                              12-10-2015
                                                EL DISCURRIR POR LA VIDA



            Primero nos meten en esta vida sin consultarnos, y después, una vez dentro, nos dicen que todos estamos en las mismas condiciones; que es mentira, porque aquí, lo real, es que solo el presente existe, y en este momento no todos estamos con las mismas posibilidades. El pasado  y el futuro son cosas que se suponen, y el presente es nuestra única realidad. Sabemos que en este preciso momento, la vida no está tratando igual a todos. El pasado y el futuro, solo existen en la medida que puedan condicionar el presente. Por lo dicho no es lo mismo estar entrando en la vida que estar saliendo. Al principio piensas y crees que tienes un futuro por delante, y al final, cuando ya estas saliendo, sientes tu debilidad al ver que se desmorona tu integridad física poco a poco, y que ves que no tienes futuro. Estos dos casos diferentes se dan al mismo tiempo.
            Los jóvenes viven en una continua expectativa descubriendo el mundo, y tienen la esperanza de una buena vida, todo es nuevo para ellos, están en medio de un misterio ilusionante que piensan desentrañar pronto.
            Los que están en la edad media, ya intuyen por donde van a ir los tiros, pero aun tienen la ilusión de poder mejorar y es posible que así sea. Esperan que cambie la conjunción de las estrellas y algunos tendrán la suerte de su lado.

            En los viejos  solo hay una meta, que las cosas no empeoren. ¡Que perrada!. ¿Es esto justo?. La gente dice "Es ley de vida". Yo digo: “Esta es una ley de m...”. Los que se encuentran en este tramo, sabemos que irán a peor sin posibilidad de escape. El lema "hoy estoy peor que ayer, pero mejor que mañana", es real.
            De pronto se oye una voz de ultratumba que retumba desde el infinito que dice “Mira que eres tonto. Para que protestas, si nadie te va a hacer el menor caso”. Además porque te quejas de que el tiempo pasa muy rápidamente, si muchas veces cuando te lo pongo delante estás deseando que pase pronto,porque dices que te aburres, y no saber que hacer con él. 
            La verdad es que mis protestas no me van a sacar del gran enfado que tengo por la forma en que nos trata el mundo, que no me gusta nada, pero al dar este grito desesperado al viento con todas mis fuerzas, me va a calmar un poco, aunque se que esto es un placebo que no resuelve el gran problema de fondo, pero las protestas me ocupan  y me distraen dejándome cansado, y así apaciguo algo esta rebelión que llevo y que todos deberíamos llevar dentro,
Si tu no sientes la necesidad de cuestionar la forma en que nos trata la naturaleza, me alegro, por que eres una persona feliz. Ojalá que sean muchos los que sientan la vida de esta forma. Aunque no hay que olvidar que en cualquier momento a cualquiera nos puede caer sin previo aviso, alguna de las miles de enfermedades que están pululando sobre nuestras cabezas y nadie tiene la garantía de la salud. Todos los días entramos en un sorteo de enfermedades que desde arriba reparten a boleo, e irremediablemente habrá un día en que nos llegará una dolencia de cuatro estrellas que sin piedad, con un golpe de magia nos escamoteará el mundo relegándonos a la nada. Si por alguno de estos hechos, en algún momento de tu vida sentiste una cierta angustia vital en el alma, tal vez entonces valores estos razonamientos. ¿O es que tu, voluntariamente, estas de acuerdo en que te apliquen estas pérfidas medicinas sin rechistar?.
            Ante estos hechos, cuando veas cerca la llegada inexorable de tu final, si no se te mueve un pelo de la cabeza, hay que pensar que puede ser que tengas el síndrome de Estocolmo, o que te creas la promesa que te hicieron de un paraíso en el más allá.


Antonio Lago Díaz    Donas Gondomar Pontevedra    DNI 35.811.360 S    Tl. 986.350310

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