LA CONSTITUCION Y EL ARTICULO 2º QUE NOS
DIVIDE
El Articulo 2º de la Constitución
Española dice: “La Constitución se
fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e
indivisible de todos los españoles”.
Siendo evidente que esta proclamada
unidad no está en la conciencia de todos los españoles, ¿para que entonces
mantener tan rotunda afirmación, sabiendo que a muchas personas las obligamos a
quedar fuera de la Constitución?. ¿Para que tan categóricos postulados, que ya
al principio nos desunen?. Un Articulo que produce efectos contrarios a las
intenciones para los que fue creado, lo mejor es derogarlo, redactando otro con
vías más amplias para la convivencia. Es inútil la pretensión de muchos, de que
por ley, los pueblos de España tienen que permanecer unidos con entusiasmo y
con ganas, -o en ultimo caso obligados y sin ellas-.
También es falsa la creencia de
que en esta situación de forzada unidad, el gobierno español adquiere mayor
autoridad frente a alguna región que le reclame una prerrogativa más allá de lo
razonable. Se equivocan, porque debido a esta imposición, el gobierno
sintiendose en pecado, se ve muchas veces obligado a hacer alguna concesión no
deseada. No ocurriría lo mismo cuando las regiones estuviesen integradas por su
propia voluntad en España. Cuando en algún momento surgiera una petición fuera
de tono, el gobierno tendría más fuerza para rechazarla, argumentando que forma
parte del grupo por propia voluntad; que es suya la decisión de continuar en
él; y que la ley la hacemos entre todos para cumplirla todos.
Si Indagamos las causas de porqué
este Articulo 2º no funciona, observamos un fallo fundamental de concepto, y es
que trata de imponer sentimientos, y estos no son manipulables por imperativo
legal. Te puedes sentir español, vasco, catalán, gallego..., o tener varios de
estos sentimientos a la vez, pero no te pueden obligar a sentirte de una
determinada forma porque lo diga un articulo de la Constitución. Los
sentimientos son consecuencia de lo vivido y pertenecen al alma de forma
individualizada, y cuanto más te fuercen a sentirte de una manera, más te
sientes de la otra. Las leyes que no pueden cambiar los sentimientos, pueden
redactarse respetándolos, y sería loable que el gobierno intentase ganarte para
su causa con sensibilidad y razonamientos –que los hay muy poderosos-, pero sin
blandir la intransigencia de una unidad impuesta y eterna. Por encima de la
Constitución deben estar las libertades de los pueblos que la integran.
Para
terminar voy a proponerles una adivinanza: Como denominaremos a aquella
organización, donde una vez dentro, nunca más podemos salir por nuestra
voluntad, dependiendo exclusivamente de la decisión del grupo dominante.
NIF: 35.811.360-S Antonio Lago Díaz tl. 986.350310
Sobreiro 9 Donas Gondomar
Pontevedra
18-12-2003
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