lunes, 25 de agosto de 2014

LA DICOTOMIA IZQUIERDA DERECHA



            LA DICOTOMÍA IZQUIERDA DERECHA
                                                                                                                    22-06-2014
            El género humano siempre anduvo a la gresca de unos contra otros. Que le vamos a hacer; zurrar al mono es una cosa que descansa mucho, nos deja muy relajados. En la antigüedad el rey, señor feudal o cacique de turno nos arengaba diciéndonos lo malísimo que era el vecino y que había que defender lo indefendible y reuniendo a los hombres del lugar y con la bandera nacional por delante, nos llevaba a pelear contra cualquiera que se pusiera enfrente, y como la matanza se hacía a mano, uno a uno, la cosa daba mucho de sí y los vencedores después de la contienda, por el cansancio, el fragor de la batalla y por la sangre que salpica mucho quedaban relajadísimos.
            Pero ahora llegaron los adelantos, y la humanidad invento la bomba atómica, quitándonos los ejercicios de relajación masiva que teníamos , pues clavar el puñal y ver salir la sangre del enemigo afloja mucho. Ahora mandan un avión con la bomba atónita y solo se relajan y en menor grado el piloto del avión y su ayudante. Los demás, con las noticias que oímos quedamos con una tensión que tumba la aguja del tensiómetro. Los adelantos es lo que tienen, eliminan mucha mano de obra, y a los demás nos dejan con nuestros nervios.
            Pero en esta vida todo tiene remedio y en los dos últimos siglos y con la ayuda de la comunicación de masas, la prensa, la radio y los discursos de las ideas, hemos inventado otra confrontación que podemos ejercer sin salir de donde residimos por hacerse dentro del mismo estado. Son las llamadas lucha de clases, que ocurren entre hermanos, vecinos o amigos. Y para facilitar estas peleas hemos inventado la figura de los partidos políticos.
            Los programas de todos estos partidos en su declaración de intenciones, tanto los de la derecha como de la izquierda, cuando los leemos, nos parecen muy sensatos y aceptables; y todos declaran que sus fines son promover el bienestar de sus ciudadanos, pero cuando llegamos a la letra pequeña las diferencias empiezan a aflorar y a enfrentarse, ya que las medidas propuestas por ambas fuerzas para conseguir los mismos fines son diametralmente opuestas.
            La derecha para dinamizar la economía y crear puestos de trabajo preconiza que hay que dar mayores facilidades al capital, bajar los impuestos a la industria, bajar las cotizaciones sociales y bajar las prestaciones y los salarios al personal. O sea, que apañe la carga el pueblo. La izquierda hace hincapié en acabar con los Paraísos Fiscales, perseguir con mayor energía el fraude fiscal, aumentar los impuestos directos (IRPF), y que se suba el sueldo a los trabajadores para que al mejorar su situación económica, se dinamice el consumo interno, aumente el circulante y crezca la economía al disponer los trabajadores unas mayores rentas.
            La formula de la derecha no hay duda de que hace subir la economía y ganar más dinero a las empresas, al mismo tiempo crea más empleos, aunque estos son empleos basura. Su aplicación da como consecuencia un aumento de las diferencias sociales.
            La formula de la izquierda incide en que el capital ha de estar más controlado, acabando con los Paraísos Fiscales y proponiendo un aumento de los inspectores contra el fraude, quiere que los rendimientos del capital especulativo tenga igual trato que los rendimientos por el trabajo, de forma que las aportaciones al Estado sean más justas. También trata de aumentar los impuestos directos, índice del IRPF a las clases altas, y que igual que existe un sueldo mínimo, se regule un sueldo máximo en función del mínimo, pudiendo fijarse en unas veinte veces el mínimo. Quiere que se suba el sueldo a los trabajadores aunque esto ha de hacerse con precaución, pues pudiera llevar a las empresas a situaciones no competitivas, aunque afortunadamente para los países del primer mundo, la incidencia de la mano de obra es cada vez menos gravosa en la producción industrial por el espectacular avance de la automatización de la maquinaria. Además en nuestro caso, España, aun hay margen para la subida, pues los países de nuestro entorno, Francia, Alemania, Inglaterra etc., tienen unos salarios superiores a los nuestros. La aplicación de las propuestas de la izquierda da como resultado una disminución de las diferencias sociales, al exigirle más al capital y favorecer a los trabajadores.
Viendo ambas propuestas (hablo de las ideas y no de personas, porque los de izquierdas cuando se posicionan roban como los de la derecha) hay que reconocer que las soluciones de la izquierda son más justas y sociales, y cosa muy importante benefician a un mayor número de personas y de rentas más bajas.
            Piense un momento lector, y dígame si lo que se dice arriba no responde a la verdad.


Antonio Lago Díaz   Sobreiro nº 9  Donas Gondomar Pontevedra  Tl. 986.350310  DNI: 35.811.360-S

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