LA DICOTOMÍA IZQUIERDA DERECHA
22-06-2014
El género
humano siempre anduvo a la gresca de unos contra otros. Que le vamos a hacer;
zurrar al mono es una cosa que descansa mucho, nos deja muy relajados. En la
antigüedad el rey, señor feudal o cacique de turno nos arengaba diciéndonos lo
malísimo que era el vecino y que había que defender lo indefendible y reuniendo
a los hombres del lugar y con la bandera nacional por delante, nos llevaba a
pelear contra cualquiera que se pusiera enfrente, y como la matanza se hacía a
mano, uno a uno, la cosa daba mucho de sí y los vencedores después de la
contienda, por el cansancio, el fragor de la batalla y por la sangre que
salpica mucho quedaban relajadísimos.
Pero ahora
llegaron los adelantos, y la humanidad invento la bomba atómica, quitándonos
los ejercicios de relajación masiva que teníamos , pues clavar el puñal y ver
salir la sangre del enemigo afloja mucho. Ahora mandan un avión con la bomba
atónita y solo se relajan y en menor grado el piloto del avión y su ayudante.
Los demás, con las noticias que oímos quedamos con una tensión que tumba la
aguja del tensiómetro. Los adelantos es lo que tienen, eliminan mucha mano de
obra, y a los demás nos dejan con nuestros nervios.
Pero en
esta vida todo tiene remedio y en los dos últimos siglos y con la ayuda de la
comunicación de masas, la prensa, la radio y los discursos de las ideas, hemos
inventado otra confrontación que podemos ejercer sin salir de donde residimos
por hacerse dentro del mismo estado. Son las llamadas lucha de clases, que
ocurren entre hermanos, vecinos o amigos. Y para facilitar estas peleas hemos
inventado la figura de los partidos políticos.
Los
programas de todos estos partidos en su declaración de intenciones, tanto los
de la derecha como de la izquierda, cuando los leemos, nos parecen muy sensatos
y aceptables; y todos declaran que sus fines son promover el bienestar de sus
ciudadanos, pero cuando llegamos a la letra pequeña las diferencias empiezan a
aflorar y a enfrentarse, ya que las medidas propuestas por ambas fuerzas para
conseguir los mismos fines son diametralmente opuestas.
La derecha
para dinamizar la economía y crear puestos de trabajo preconiza que hay que dar
mayores facilidades al capital, bajar los impuestos a la industria, bajar las
cotizaciones sociales y bajar las prestaciones y los salarios al personal. O
sea, que apañe la carga el pueblo. La izquierda hace hincapié en acabar con los
Paraísos Fiscales, perseguir con mayor energía el fraude fiscal, aumentar los
impuestos directos (IRPF), y que se suba el sueldo a los trabajadores para que
al mejorar su situación económica, se dinamice el consumo interno, aumente el
circulante y crezca la economía al disponer los trabajadores unas mayores
rentas.
La formula
de la derecha no hay duda de que hace subir la economía y ganar más dinero a
las empresas, al mismo tiempo crea más empleos, aunque estos son empleos
basura. Su aplicación da como consecuencia un aumento de las diferencias
sociales.
La formula
de la izquierda incide en que el capital ha de estar más controlado, acabando
con los Paraísos Fiscales y proponiendo un aumento de los inspectores contra el
fraude, quiere que los rendimientos del capital especulativo tenga igual trato
que los rendimientos por el trabajo, de forma que las aportaciones al Estado
sean más justas. También trata de aumentar los impuestos directos, índice del
IRPF a las clases altas, y que igual que existe un sueldo mínimo, se regule un
sueldo máximo en función del mínimo, pudiendo fijarse en unas veinte veces el
mínimo. Quiere que se suba el sueldo a los trabajadores aunque esto ha de
hacerse con precaución, pues pudiera llevar a las empresas a situaciones no
competitivas, aunque afortunadamente para los países del primer mundo, la
incidencia de la mano de obra es cada vez menos gravosa en la producción
industrial por el espectacular avance de la automatización de la maquinaria.
Además en nuestro caso, España, aun hay margen para la subida, pues los países
de nuestro entorno, Francia, Alemania, Inglaterra etc., tienen unos salarios
superiores a los nuestros. La aplicación de las propuestas de la izquierda da
como resultado una disminución de las diferencias sociales, al exigirle más al
capital y favorecer a los trabajadores.
Viendo ambas propuestas (hablo
de las ideas y no de personas, porque los de izquierdas cuando se posicionan
roban como los de la derecha) hay que reconocer que las soluciones de la
izquierda son más justas y sociales, y cosa muy importante benefician a un
mayor número de personas y de rentas más bajas.
Piense
un momento lector, y dígame si lo que se dice arriba no responde a la verdad.
Antonio Lago Díaz
Sobreiro nº 9 Donas Gondomar
Pontevedra Tl. 986.350310 DNI: 35.811.360-S
No hay comentarios:
Publicar un comentario