12-1-2019
¿QUIEN PAGA, Y QUIEN PAGARÁ, LAS PENSIONES DEL MAÑANA?
Los fondos económicos con que opera la Seguridad Social,
se recaudaron mediante las cotizaciones de sus afiliados. Esta ha sido la
mecánica que vino empleando la administración hasta ahora, pero el continuo
aumento del número de pensionistas, la subida del valor medio de las nuevas
pensiones, y la mayor longevidad de los ciudadanos, hacen que estos ingresos a
día de hoy sean insuficientes, y para unas pensiones dignas, de aquí en
adelante tendremos que echar mano a los Impuestos del Estado.
La continua mecanización de las empresas está mandando al
paro a muchos trabajadores, y como estas nuevas maquinas que sustituyen a los
trabajadores no pagan por la gente que deja sin trabajo, la Seguridad Social se
queda sin fondos. Para paliar estas pérdidas de cotizaciones y puestos de
trabajo, habrá que crear un nuevo impuesto a la producción de estas maquinas, o
arbitrar otros impuestos generales. Aparte por otro lado, hay que aumentar los
puestos de trabajo, con una reducción de la jornada laboral.
Estos nuevos impuestos llevan a un enfrentamiento entre
los pensionistas, entre los que cobran poco y los de mejor pensión, pues esta nueva
cantidad aportada por el estado, ya no
se puede decir que proviene de lo cotizado por él trabajador, si no de los
impuestos generales del Estado, y en buena lógica todas las personas tienen el
mismo derecho al disfrute de esta aportación generada con estos impuestos generales,
no directos al trabajador. Con esta
nueva aportación del Estado, las pensiones tendrán una tendencia
igualitaria.
La
pensión que cobra cada persona, depende de lo que figure como cotizado a través
de su vida laboral, hoy son los 25 últimos años, y lo cotizado no depende del propio
trabajador, sino que lo marca el empleador, que a veces cotizaba por debajo del
sueldo real. Esto no le sucedió a los empleados del Estado, donde los
funcionarios recibían su salario con la seguridad de que la administración
cotizaba lo que realmente cobraban, sin otra preocupación que ir todos los
meses al banco a retirar o a comprobar el ingreso.
Y ya entrando en el análisis del derecho que tenemos todas
las personas que llegamos a la vejez de tener una pensión digna, y teniendo en
cuenta que hay que atender a las pensiones de subsistencia antes de subir las
más altas, (hoy hay pensiones de 300 o 400 euros que no dan para vivir), pasemos
a indagar si algunos realizaron un mayor esfuerzo que pueda justificar una
mejor pensión. Excepto en ciertos casos minoritarios, las aportaciones las fijó
la administración en función del importe de los sueldos, y sin tener los
funcionarios baza en la fijación de estas cantidades. Los funcionarios del
estado se limitaron a cobrar lo que les daban. Todos sus emolumentos salen de
los impuestos generales del Estado, y si somos sinceros, hay que reconocer que
estos señores no hicieron ningún esfuerzo extra que justifique una mejor
pensión, solo nos muestran su mejor sueldo. ¿Por qué las excesivas diferencias?.
Y para no dejar en el tintero a las empresas privadas,
analicemos esta parcela. Los que reciben las pensiones más bajas, van a decirle
a los que más cobran, que las cuantías de las cotizaciones de las pensiones,
siempre la ha impuesto por ley la Administración por una parte; y por la otra las
empresas mediante los sueldos declarados, independiente de la voluntad de los
trabajadores, porque ellos siempre desearon que fueran las mejores posibles, y
considerando que la Seguridad Social antes que otra cosa es un bien Prioritario,
Universal y Social, que debe cubrir unos
mínimos y a todos, (se supone que no deben existir pensiones de pobreza), los
que tienen las pensiones más bajas, le echaran en cara a sus empresarios, que
no valoraron la dedicación y entrega que cada uno de ellos puso en la empresa, si
no solo su salario, por lo que en buena Liz, debían de haber cotizado mejor
para estos trabajadores, independientemente de su sueldo, con unos mínimos de cotización
o pensión, porque primero deben cubrir las necesidades básicas, y sobre todo, porque
además en definitiva, quien en última instancia ha pagado y seguirá pagando a
la Seguridad Social, es la Sociedad en su Conjunto, porque así la hemos organizado,
y por que los artículos que venden las empresas incluyen estos cargos, y
concretando un poco más, y respondiendo al título de este escrito, son los
usuarios y compradores finales de los bienes fabricados en la nación, los que
están pagando toda la Seguridad Social, y lo hacen en el momento en que compran,
ya sea ropa, puertas o servicios.
Y para dejar esta forma de pensamiento más claro, aquí
nadie pagó nada, y todo lo pagamos todos, o todo lo pagó el sistema, y cuando se
cotiza, se hace obligado por la ley, y el que se la salta, se pone fuera de ella.
Por otra parte tengo que decir que poco afectaría al precio de las cosas incrementarlas una insignificancia para mejorar las pensiones más bajas. Si desaparecen las pensiones de pobreza, tendremos más paz, y este sería el momento de subir las más altas.
Por otra parte tengo que decir que poco afectaría al precio de las cosas incrementarlas una insignificancia para mejorar las pensiones más bajas. Si desaparecen las pensiones de pobreza, tendremos más paz, y este sería el momento de subir las más altas.
Antonio Lago
Díaz Donas Gondomar Pontevedra DNI 35.811.360 S Tl. 986.350 310
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