23-3-2016
LA EMPATÍA QUE NO VEMOS
Nos lo dicen los políticos, estamos en guerra
contra los yihadistas, y lo corroboran los yihadistas cuando declaran a los
cuatro vientos que están en lucha contra occidente.
Nuestros aviones están bombardeando las ciudades
de Siria, como Alepo; ver fotos; y no dejan piedra sobre piedra. La destrucción
de Siria después de cinco años de guerra es total. A los ciudadanos de a pie
solo les queda huir como ratas, en pateras de desguace, por tierra hacinados en
ómnibus o camiones, o andando a pinrel entre piedras frío, lluvias y charcos.
Estamos con una dinámica de guerra
bombardeando sus ciudades donde cohabitan yihadistas y gente normal como nosotros;
médicos, abogados, comerciantes, obreros etc.. A todos estos los vemos ahora asomar
a los telediarios y prensa, huyendo como conejos por los campos y caminos de
Europa, con lo puesto y con el frío en sus
cuerpos y almas. Con nuestras bombas les destruimos sus casas, a sus
familiares, y a sus medios de vida, y después cuando huyen como posesos con sus
hijos a cuestas, nosotros les cerramos nuestras fronteras, para que no puedan
escapar de esta locura. Esta forma de actuar la apoya la gente “normal" de
occidente, y es más, les pedimos a nuestros políticos que actúen contra la emigración
con más contundencia. Ante estos hechos me pregunto: ¿Dónde está el buen hacer,
nuestra honorabilidad, nuestra empatía con los demás?. Si tiramos las bombas y después
les impedimos escapar, que clase de personas somos.. Cuando hablamos de guerra,
nos creemos los buenos, y ellos, los que huyen de nuestras bombas, los
consideramos como intrusos que viene a quitarnos nuestro pan.
Tenemos cerradas nuestras fronteras para la
entrada de estas personas, pero abiertas
para que nos lleguen sus materias primas, siendo ellas el motivo origen de
nuestra presencia en esta guerra, surgiendo después el terrorismo masivo como forma
de lucha armada contra Occidente
El terrorismo ciego y brutal existe, porque
en el mundo hay muchas personas maltratadas y descontentas con lo que le ha
tocado vivir, y en cierta forma y manera lo ven como una rebelión contra lo
existente. Se crea así una base social donde estos se apoyan. Si acabamos con
todos los terroristas del mundo, y después seguimos aplicando las políticas
actuales, volverán a surgir nuevos terroristas, por lo que acabar con estos no
resuelve el problema, y sí lo es acabar con las condiciones que lo crean y alientan.
Antonio Lago Díaz
Donas Gondomar Pontevedra DNI
35.811.360 S Tl. 986.350310
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